Cine / Arquitectura del mañana, hoy

“El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable, para los temerosos lo desconocido, para los valientes, la oportunidad”. 

Victor Hugo

Inundaciones, incendios, máquinas, robots, terremotos, volcanes, día del juicio final… ¿Qué camino habrá de tomar y hacia dónde irá a parar La Tierra que tan insulsamente habitamos desde tiempos inmemoriales? ¿Nos veremos obligados a vivir en una devastada y deshabitada Tierra o directamente tendremos que abandonarla?¿Qué hay de la posibilidad de vivir en el espacio? ¿Qué relevancia seguirán adquiriendo las máquinas en nuestras vidas?

Una vez más, al cine (como en tantas otras temáticas) esta cuestión no le es ajena. Por el contrario, adapta visiones y proyecta las suyas propias, en las que lo único que se sabe con certeza del futuro, es que es incierto.

Fotograma de 'The Road'.

Fotograma de ‘The Road’.

En películas ambientadas años adelante (que podrían catalogarse de apocalípticas), la arquitectura y los paisajes ocasionalmente corren la misma suerte que el planeta. En ellas podemos divisar tres grandes escenarios que se reiteran con el correr de los años:

En primer lugar, aquél imaginado habitualmente, el de habitar el espacio en naves espaciales o arquitectura espacial (en órbita, mega estructuras lunares o hasta en otro planeta). El siguiente es el que cuenta con arquitectura de años venideros, generalmente de una alta tecnología, fantasiosa, innovadora e irreal, pero sumamente emocionante. Finalmente, la “no-arquitectura” en un futuro distópico (obviamente causado en la mayoría de los casos por el propio ser humano) donde reina un ambiente devastador, oscuro y desconocido.

Fotograma de 'Elysium'.

Fotograma de ‘Elysium’.

Existen películas en las que el hombre se ve obligado a elaborar una arquitectura completamente nueva con el fin de poder ir más allá de lo conocido, es decir, ser capaz de habitar más allá del planeta Tierra. En la cinta Moon, por ejemplo, se descubre un mineral en la Luna de gran utilidad para el funcionamiento de la humanidad, y, al igual que en Avatar, el ser humano conquista, construye y se apodera de lo ajeno. Por esa razón, viajan a través del espacio y construyen mega arquitecturas extraterrestres, para habitar tanto la Luna como Pandora con la misma comodidad que en casa, y así ser capaces de adueñarse de estos minerales.

Por otro lado, en filmes donde la arquitectura es netamente espacial (naves, estaciones o satélites), como Solaris, 2001 Odisea del Espacio, o Interestelar, la problemática  se centra principalmente en cómo poder habitar en el espacio en períodos de tiempo prolongados.

Fotograma de 'Solaris'.

Fotograma de ‘Solaris’.

En otra instancia, aquellas ambientadas al cabo de años, décadas o incluso siglos, donde emerge el espectro de una posible evolución de la arquitectura acorde a la humanidad, y en definitiva, al planeta Tierra. El espectador se vuelve testigo de lo que irá a ocurrir con la arquitectura contemporánea, qué camino habrá de tomar y qué ramificaciones habrá de crear. Películas desde Metrópolis, Brazil y Blade Runner, hasta  Aeon Flux, Men in Black y Oblivion, donde los avances tecnológicos son enteramente irreales (o todavía sin descubrirse), tienen la capacidad de maravillar, y por un instante, convertir al espectador en un gran entusiasta de lo que el ser humano será capaz de realizar algún día.

Fotograma de 'Oblivion'.

Fotograma de ‘Oblivion’.

El tercer escenario es el menos común, a pesar de que en últimamente ha tomado fuerza y protagonismo: futuros distópicos y aterradores que llegan a coquetear con la extinción de la raza humana. Imágenes de un planeta devastado por causas naturales, alienígenas, por el hombre o por máquinas. En estos escenarios el hombre buscará lugares básicos con la simple intención del refugio, y habrá de revitalizar su capacidad arquitectónica más primitiva según el futuro donde se encuentre. Cintas como Waterworld, donde el agua se apoderó de casi todo el planeta, Soy Leyenda, Mad Max, Terminator o El Hombre Omega, relatan historias donde el hombre, al borde de su exterminio, hace de cualquier objeto un lugar donde vivir: edificios semiderrumbados, cuevas, acantilados, alcantarillas e incluso árboles y montañas.

Fotograma de 'Soy Leyenda'.

Fotograma de ‘Soy Leyenda’.

Cuando se habla de futuro o ciencia ficción, nos entusiasmamos por las altas tecnologías, al tiempo que somos cautivados por deslumbrantes arquitecturas creyendo fielmente en que algún día serán una realidad. Coincidentemente nos horrorizamos con la inmensa cantidad de diversos escenarios que podríamos enfrentar en unos años. Asimismo y sin importar el futuro que toque, parece que dentro de la cinematografía, el ser humano, en lo que a arquitectura se refiere, siempre será capaz de realizar construcciones acertadas que salven con creces los obstáculos que presenta el porvenir: la noción arquitectónica primitiva en el rol de as bajo la manga, en cualquier circunstancia.

“Ésta es la primera época que ha prestado mucha atención al futuro, lo cual no deja de ser irónico, ya que tal vez no tengamos ninguno”.

Arthur C. Clarke

Fotograma de 'Terminator'.

Fotograma de ‘Terminator’.

Texto: Andrés Angelero / Fotografía: Información en el pie de foto/ Escrito originalmente para AAAA Magazine / Cita: Andrés Angelero, “Cine / Arquitectura del mañana, hoy.” / Fecha 15 sept 2015