No es casualidad [Conversaciones de sobremesa]

Sentados a la mesa, con amigos, las conversaciones más inverosímiles toman el protagonismo, llegando a convertirse en un intercambio de ideas, de datos, de experiencias.  Es precisamente en este intercambio cuando se cruzan algunas ideas que parecen alejadas entre sí, casualidades que quizás en realidad no lo son. A mediados de los cincuenta Carl Gustav Jung desarrolló la teoría de la sincronicidad según la cual dos acontecimientos aparentemente distantes se vinculan a través de un modo que tiene sentido para la persona que lo observa, aunque ésta no lo puede explicar[1](Jung, 1952).  Éste es un texto sobre dos historias de aparente sincronicidad.

Me sobran cojones para hacer surf en esta playa[2]

La película Apocalypse Now es un referente en la historia del cine contemporáneo, no sólo por la calidad técnica de la cinta en sí, sino por el perfecto retrato que realiza de la historia que narra. En la presentación de la película en el festival de Cannes en 1979, Francis Ford Coppola dijo “Esta no es una película sobre la guerra de Vietnam, esto es Vietnam”. El imaginario que rodea a la Guerra de Vietnam es un envoltorio cultural casi autónomo y separado del propio hecho histórico.

El ambiente cultural que se asocia a la Guerra de Vietnam, tiene que ver con la atmósfera contracultural norteamericana de la década de los setenta. Un ambiente de protesta, revolución y búsqueda de valores alejados del “American way of life” tan ansiado tras la Segunda Guerra Mundial y obsoleto a principios de los setenta.  Desde una visión arquitectónica,  las propuestas de esta época se enfocan igualmente desde la protesta, la revolución y los nuevos valores.

Fue precisamente buscando información sobre la arquitectura contracultural, que en una publicación sobre el estudio Ant Farm, (dentro de su extenso archivo) apareció una fotografía de Francis Ford Coppola con una camiseta de Ant Farm, durante el rodaje de Apocalypse Now. Esta coincidencia es un pequeño cortocircuito conceptual, una relación encontrada. Al pensar de una forma más detallada en esta relación, aparecen más coincidencias como el inflable cedido por Ant Farm para el spot publicitario de Toyota Prius rodado por Roman Coppola, o como las fotografías de Nicholas Cage con Chip Lord, miembro de Ant Farm. Quizás esa foto no sea una coincidencia, sino una relación directa de amistad que lleva a la interferencia entre una y otra disciplina. El descubrimiento de esta asociación permite entender las atmósferas de los trabajos paralelos de Ant Farm y de Coppola. Realidad o sugestión, las fascinantes incursiones de Ant Farm en el ámbito cinematográfico con su Guerrilla Televisión o la psicodelia y transgresión de Apocalypse Now, presentan una relación más estrecha que la que definen las apariencias.

Francis Ford Coppola con una camiseta de Media Burn (Ant Farm) durante el rodaje de Apocalypse Now

Francis Ford Coppola con una camiseta de Media Burn (Ant Farm) durante el rodaje de Apocalypse Now

Another Brick in the wall

Siempre que el grupo británico Pink Floyd realizaba una gira musical, las notas de prensa destacaban no sólo la temática musical sino también la gran evergadura del evento en sí. La escenografía utilizada por Pink Floyd (diseñada por el architecto Mark FIsher) era casi tan novedosa como algunos de sus sonidos, y precisamente, ésta contribuía a crear una atmósfera muy compacta y coherente que introducía al espectador en una suerte de psicodelia sensata.

La escenografía se componía fundamentalmente de inflables y dibujos, móviles con luces. Magnificas animaciones. Resultaba sorprendente la relación directa de estos dibujos e inflables con la música, y la elección de los mismos como escenografía y grafismo de un grupo de rock psicodélico o sinfónico. Profundizando en esta relación, desde la atmósfera y desde los componentes del grupo se llega a un punto de conexión: por una parte la atmósfera de los inflables dentro del contexto británico de la década de los setenta tiene mucho que ver con la producción de Archigram y Cedric Price; por otra, sus componentes se conocieron durante la etapa universitaria en la London Polytechnic de Regent Street.

El punto de contacto no es otro que el escenario de partida: Roger Waters y Nick Mason estudiaban arquitectura, apenas un año más tarde en 1962  se les une su compañero de escuela Richard Wright.  El resto de componentes que se incorporarían en los años siguientes como Syd Barrett estudiaban arte en el Camberwell College of Arts y Chris Dennis que había sido técnico de la Royal Air Force. Dentro de esta relación se unen varias experiencias personales que convergen dentro del escenario contracultural británico: los principios de la London Polytechnic, el contexto arquitectónico-cultural del Londres de principios de los sesenta y por último la tradición militar transformada en contracultura dentro de la estética underground británica como atestiguaban figuras como Cedric Price.

La London Polytechnic[3] era una escuela muy dinámica, que en la década de los sesenta y setenta apoyaba la creatividad a favor del progreso materializados en los “sandwich degrees”, por lo que muchos de sus estudiantes cambiaron su titulación de “engineering” a “design & technology”, ya que socialmente la ingeniería era vista como una profesión tradicional, gris, aburrida, sucia y rancia, en palabras de muchos de sus estudiantes. Se buscaba, desde el cuerpo docente una intención interdisciplinar de vocación creativa. Por otra parte, el contexto arquitectónico-cultural de Londres estaba marcado por el auge de propuestas como Archigram[4] que realizan su primera exposición en 1963 “Living Cities”. Finalmente la influencia de Cedric Price en esta arquitectura emergente es patente a través del Fun Palace y de sus declaraciones. Price, había sido ingeniero de la inteligencia militar británica, y era conocedor de todas las construcciones y artefactos móviles, inflables que habían desarrollado el Royal Engineering Corps con el Experimental Military Stablishment.

En ese momento tan activo de la arquitectura británica, los miembros de Pink Floyd se encontraban estudiando arquitectura y desde 1963 vivían en el 39 de Stanhope Gardens, propiedad de uno de los profesores de arquitectura del Hornsey College of Art y de la London Polytechnic. Por lo tanto estos se encontraban profundamente influidos por todo el ambiente cultural descrito anteriormente, y la construcción de su música crecía en paralelo a su estética creando una atmósfera muy singular.

Estudios para la escenografía “The Wall” de un concierto de Pink Floyd por Mark Fisher.

Estudios para la escenografía “The Wall” de un concierto de Pink Floyd por Mark Fisher.

Epílogo

[Tres copas después]

Casualidad o no, son conversaciones de sobremesa que, al leer, investigar, cobran sentido y ponen de manifiesto una serie de conexiones, hilos que forman una red imperceptible. Palabras de una larga sobremesa, varias copas después.

“Pig” inflable para la promoción del Album “Animals” de Pink Floyd

“Pig” inflable para la promoción del Album “Animals” de Pink Floyd

[1] Jung, Carl Gustav (2004), Sincronicidad como principio de conexiones acausales (1952). Sobre Sincronicidad (1952), Obra completa volumen 8: La dinámica de lo inconsciente. Madrid: Editorial Trotta. ISBN 9788481645873.

[2] teniente coronel Kilgore en la película Apocalyse Now de Francis Ford Coppola

[3] En la actualidad la London Polytechnic de Regent Street es la University of Westminster.

[4] Agrupación de arquitectos formada por: Mike Webb, Ron Herron, Peter Cook, Warren Chalk, Deniss Crompton y David Greene.

 

Texto: Nuria Prieto / Fotografía: Nuria Prieto/ Escrito originalmente para AAAA Magazine / Cita: Nuria Prieto, “No es casualidad [Conversaciones de sobremesa]” / Fecha 12 nov 2015