Arquitecturas en papel / Quienes habitan en torres de marfil

“Son las tres de la mañana y la noche abrasa como la correa en el cuello del inocente. Las paredes de mi casa están enlucidas de libros: no protegen o tupen, sino que desbrozan, desatrincheran el espacio, te arrastran a campo abierto. Leer es tomar partido: la neutralidad es la mayor mentira inventada por los acaudalados, una prestigiosa manera de respaldar al mal. La indiferencia es un crimen de lesa humanidad. Sobrevolar los problemas del planeta es minar sus soluciones: quienes habitan en torres de marfil pagan su alquiler a los constructores de celdas. Quienes se desentienden de la realidad la sancionan. Los libérrimos patinadores por lejanas constelaciones aleteando entre músicas y lienzos son la infantería de la iniquidad. El sistema los produce porque el sistema los requiere. Quienes viven en su mundo, viven contra el mundo”.

Fragmento de “19 de julio, 2010. Si el hombre pudiera decir, de Luis Cernuda (1902-1963)“, por Gonzalo Sanchez – Terán, publicado en la revista digital Frontera D