Problemas para ir al baño

Imagen extraída del banco fotográfico de WSUP. Picture WSUP copyright

En los países occidentales el acceso a un inodoro, un baño o una ducha es algo cotidiano. Si tenemos una urgencia o pasamos horas fuera de casa contamos con baños en restaurantes, oficinas, edificios públicos o centros comerciales. Allí los baños son espacios limpios que tienen instalaciones, saneamiento y agua corriente que nos permiten disfrutar de unos mínimos de salubridad, buen olor y condiciones de seguridad a través de una puerta y un pestillo.

Lamentablemente en otros muchos países no es así. Sabemos que 1 de cada 3 habitantes del planeta no dispone de condiciones adecuadas de saneamiento, acceso a un baño o agua corriente. Más de 2.500 millones de personas no cuentan con construcciones específicas o mínimamente dignas para esta necesidad diaria. Según el informe de Agua, Higiene y Salud de la OMS/UNICEF, 1100 millones de personas en el mundo tienen que practicar la defecación al aire libre al no tener acceso a un sistema de saneamiento (mejorado). No estamos hablando de una cuestión de simple comodidad, ya que este servicio básico es un tema tan importante que la ONU ha declarado que el Derecho al Agua Potable y Saneamiento sea un Derecho Humano Universal y que cuenta cada 19 de noviembre, con el Día Mundial del Inodoro para denunciar lo lejos que estamos de conseguirlo.

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“Son las tres de la mañana y la noche abrasa como la correa en el cuello del inocente. Las paredes de mi casa están enlucidas de libros: no protegen o tupen, sino que desbrozan, desatrincheran el espacio, te arrastran a campo abierto. Leer es tomar partido: la neutralidad es la mayor mentira inventada por los acaudalados, una prestigiosa manera de respaldar al mal. La indiferencia es un crimen de lesa humanidad. Sobrevolar los problemas del planeta es minar sus soluciones: quienes habitan en torres de marfil pagan su alquiler a los constructores de celdas. Quienes se desentienden de la realidad la sancionan. Los libérrimos patinadores por lejanas constelaciones aleteando entre músicas y lienzos son la infantería de la iniquidad. El sistema los produce porque el sistema los requiere. Quienes viven en su mundo, viven contra el mundo”.

Fragmento de “19 de julio, 2010. Si el hombre pudiera decir, de Luis Cernuda (1902-1963)“, por Gonzalo Sanchez – Terán, publicado en la revista digital Frontera D