Arquitecturas en papel / Catedral de algún dios desconocido

VISIÓN

Tras de la misteriosa selva extraña
vi que se levantaba al firmamento
horadada y labrada una montaña

que tenía en la sombra su cimiento.
Y en aquella montaña estaba el nido
del trueno, del relámpago y del viento.

Y tras sus arcos negros el rugido
se oía del león. Y cual obscura
catedral de algún dios desconocido,

aquella fabulosa arquitectura
formada de prodigios y visiones,
visión monumental, me dio pavura.

A sus pies habitaban los leones;
y las torres y flechas de oro fino
se juntaban con las constelaciones.

Y había un vasto domo diamantino
donde se alzaba un trono extraordinario
sobre sereno fondo azul marino.

Hierro y piedra primero, y mármol parió
luego, y arriba mágicos metales.
Una escala subía hasta el santuario

de la divina sede. Los astrales
esplendores, las gradas repartidas
de tres en tres bañaban. Colosales

[…]

Fragmento del poema “Visión”, de Rubén Darío. Obras completas.

Arquitecturas en papel / De la cueva salen largos sollozos

© Ana Asensio Rodríguez

© Ana Asensio Rodríguez

“De la cueva salen
largos sollozos.
(Lo cárdeno
sobre el rojo).
El gitano evoca
países remotos.
(Torres altas y hombres
misteriosos).
En la voz entrecortada
van sus ojos.
(Lo negro
sobre el rojo).
Y la cueva encalada
tiembla en el oro.
(Lo blanco
sobre el rojo)”.

 

Fragmento:  ‘Cueva’, del Poema de la Soleá (Cante Jondo) de Federico García Lorca (1921) / Fotografía: Ana Asensio Rodríguez

Arquitecturas en papel / Todas las casas son ojos

© Ana Asensio Rodríguez

© Ana Asensio Rodríguez

Todas las casas son ojos
que resplandecen y acechan.

Todas las casas son bocas
que escupen, muerden y besan.

Todas las casas son brazos
que se empujan y se estrechan.

De todas las casas salen
soplos de sombra y de selva.

En todas hay un clamor
de sangres insatisfechas.

Y a un grito todas las casas
se asaltan y se despueblan.

Y a un grito todas se aplacan,
y se fecundan, y se esperan.

Poema de Miguel Hernández, perteneciente al ‘Cancionero y romancero de ausencias’ (1938-1941) / Fotografía: Ana Asensio Rodríguez