de Sal a Sol

Las fotografías envejecen dentro de un cuaderno rancio. Blanquecinas, como los resquicios de un paisaje perdido. Paisaje arañado de sal y nostalgia podrida, con olor a tomillo, con aroma a lavanda. Las imágenes se agrietan igual que algo dentro de mi. Grito ahogado por las vísceras, que no cesa de decir ‘no eres mío’. Cruje el barro seco bajo los pies, susurra la brisa desde las aguas profundas. Vete ya. Abandóname mar, pero no me dejes nunca.

© Ana Asensio

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