Ya has estado en este hotel, aunque no has estado en esta ciudad

La historia suele comenzar introduciendo una tarjeta magnética blanca en el lector de una puerta.

Le sigue una luz roja, porque a la primera nunca sale verde.
Aun así, decides probar. Giras la manivela y nada.
Vuelves a meter la tarjeta blanca, esta vez con más paciencia.
Y ahora sí, luz verde.
Abres y entras.

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